Por Heber Leal Jara.-
Fruto de nuestra inteligencia e imaginario, y gracias a nuestra capacidad técnica hemos creado la realidad a base de símbolos, con leyes, monumentos y emblemas. Pero los símbolos son vacíos en el fondo y la realidad es egoísta y a veces se instalan fascismo y micro fascismos en honor al bien. Y surgen así las herejías, los pecados, los anatemas, la contaminación, la infección y los culpables.